domingo, 2 de marzo de 2008

MARICONES FUERA

Dentro de una semana, los españoles votarán en Elecciones Generales para una nueva legislatura.La campaña electoral ha sido una de las más duras de las últimas convocatorias.El partido conservador, Partido Popular, en la oposición, pone en cuestión la mayoría de las reformas legales promovidas por el Gobierno de José Luis Rodríguez zapataero, del Partido Socialista Obrero Español.Una de esas reformas es la aprobación del "matrimonio homosexual", nombre equivocado porque en España no hay matrimonio heterosexual ni homosexual, sino un sólo tipo de matrimonio que pueden contraer dos personas del mismo o de distinto sexo.Que la católica España haya sido uno de los primeros países en reconocer la plena igualdad de gays y lesbianas ha llamado la atención del mundo entero, pero también ha puesto en marcha uno de los mecanismo psíquicos más anclados en las cabezas de mucha gente: la homofobia.La repulsión profunda a contemplar como dos machos se dan placer mutuamente mueve montañas,y ese capital político ha sido comprado por el PP.El PSOE ha captado la simpatía de la población gay y lesbiana y le ha puesto un toque final a su imagen de modernidad frente a la "España de charanga y panderta, cerrado y sacristía, devota de Frascuelo y de María", como la describió Antonio Machado.Una España antigua que todavía renquea y da, a veces, zarpazos de fiera. "Sodomía, no con mi dinero", decía uno de los lemas de la manifestación contra la ley de igualdad en el matrimonio en junio de 2005.Allí estaba el clero enfurecido y la rabia insultante de la homfobia castiza.Es al revés.Con el dinero de los gays se subvenciona al episcopado.Les da igual.Ayer Esperanza Aguirre, la presidenta de Madrid, en un mitin electoral dijo que no consideraba familia a una pareja gay.El público se calentó."Maricones fuera".Ese fue el grito de guerra de una de las típicas señoras de la laca del barrio madrileño de Salamanca , una señora de esas que de tanto parir acaban, por estadística, teniendo un hijo maricón.Y una hija chueca, como en la Canción "Señora" de Joan Manuel Serrat.Pero la dama de la laca seguramente ni sabe quién es Serrat.Como le suena a catalán, seguro que es algo malo y de rojos.Ella escucha a Raphael,y, cuando Raphael llena el escenario de plumas con su "escándalo,es un escándalo", la dama de la calle Serrano se hace la loca.Es un escándalo.En serio.