sábado, 22 de diciembre de 2007
MACHISMO HOMÓFOBO
El macho, para recibir el título de "macho", tiene que ser homófobo. A las mujeres les basta con tenerlas dominadas, pero a nosotros el macho nos desea muertos. México no es una excepción. Más de 500 gays han sido asesinados en los últimos 10 años en el país.No es Irán, pero le queda mucho para ser San Francisco. Eso sí, insisto en que hay 100 Méxicos, y no es lo mismo el DF o Guadalajara con sus leyes de parejas de hecho que el paraje del cáctus perdido del desierto de Sonora.Sonorra y Gomorra. Brasil no es menos. Hace unos meses, unc chico de 19 años fue elegido "reina de la fiesta" en un festival de una ciudad del norte. Ocho horas después, aquel chaval que empezaba a vivir estaba muerto. Lo habían violado y asesinado.Y hoy sábado-noche las grandes ciudades europeas se llenarás de gays buscando juerga y sexo como si ese horror no fuera con ellas. Qué corta memoria. Más corta que la que se usa para no recordar al último ligue.Gente. Tampoco pensemos que el mundo precolombino era más tolerante. Lo eran algunas culturas, pero los grandes imperios - nunca te fíes de un imperio, ni siquiera de Imperio Argentina, que se acostaba con nazis en Berlín - no eran muy amables con los gays. Cuando Moctezuma sale al balcón de su palacio con Hernán Cortés le llaman, por supuesto, traidor, pero también le dicen "parece una mujerzuela".La Homofobia navegaba por las lagunas de Tenochtitlán, la ciudad más grande del mundo. Así que a los pregays los sacrificarían a Huiztilopotchtli, el Dios de la guerra. No intenteís pronunciarlo. Nuestros paisanos, Cortés y demás. le llamaban Huichilobos y salían corriendo al oir su nombre como si fuesen la abuela del cuento de Caperucita en vez de recios guerreros extremeños. No hay nada escrito sobre el tema, así que a las "mujerzuelas" tal vez se les arrojase vivas al Popocatépetl, uno de los dos volcanes que copresiden el Valle de México. Un consejo: una vez entrados en tequilas, y tras los "viva Zapata" de rigor, digamos Huichilobos y Popocapel, para no hacer el rídiculo gachupín, que ta habrá tiempo de eso desentonando rancheras. Visto todo esto, lo de antes y después de Colón, resulta más terrible que el "male chauvinisme" anglosajón el "machismo criminal" del que habla el presidente Zapataro.Qué ironía, Chauvin era muy francés y amaba Francía, pero sobre todo admiraba a Napoleón. Y fue el corso, militar de artillería, el que despenalizó la homosexualité a La France.También fue Bonaparte quien introdujo el divorcio en un país católico, y además, el primero en divorciarse con la nueva ley. Es como si Zapatero hubiera sido el primer ciudadano en casarse con un hombre. Lo hubiera bordado. Pero una cosa es ser de León y otra ser de Córcega. Cést la difference.
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